
Así que cuando llegó un nuevo día, el grupo de marineros estaba decidido a pescar el pez más grande del año. Pero mientras navegaban en alta mar, comenzaron a darse cuenta de que algo no iba bien. El océano estaba extrañamente tranquilo y no habían visto un solo pez en todo el día. Más tarde descubrirían que tenía algo que ver con el peligro que acechaba bajo las tranquilas aguas.
Los marineros estaban en alta mar, el sol caía sobre ellos mientras cumplían con sus obligaciones. Mientras navegaban por el vasto océano, Harry no podía quitarse de encima la sensación de que algo no iba bien. “¿Por qué está el océano tan tranquilo?”, “A esta hora del día ya deberíamos haber visto muchos peces…”, preguntó inquieto a los demás.